Una lectura transversal a tres meses de cobertura periodística en América Latina

Durante los últimos meses, distintos medios de América Latina —y también cabeceras globales— han coincidido en una misma tesis: la banca entra en una fase tecnológica donde la velocidad ya no basta. El auge de los pagos digitales e inclusión financiera, los modelos smart frictionless, los nuevos desafíos de seguridad e infraestructura preparadas para operar en tiempo real están redefiniendo cómo deben operar las entidades financieras y cómo deben relacionarse con sus usuarios.
En este debate, medios como El País y Forbes, junto con líderes regionales como Revista Summa, Plataforma Denaria, America Retail, ComputerWeekly en Español o ACIS Colombia, han buscado voces y análisis para explicar esta transición.
La presencia de Latinia en varias de estas conversaciones mediáticas refleja no un reconocimiento, sino un síntoma de algo mayor: que la infraestructura transaccional crítica, las alertas en tiempo real y la resiliencia operativa se han vuelto temas centrales en la agenda pública de la banca.
Este artículo reúne esas apariciones y organiza los principales mensajes que compartimos durante el año. Es, en definitiva, una mirada de Latinia a 2025 a través de los medios donde estuvimos presentes.

Smart Frictionless: una nueva lógica de confianza en la inmediatez
Uno de los hilos conductores del año fue la necesidad de replantear el equilibrio entre velocidad y seguridad en los pagos inmediatos. En once publicaciones de México, Colombia, Costa Rica y Centroamérica, Latinia participó en un análisis que trascendió el concepto de “transacción rápida” para poner el foco en cómo proteger operaciones que se ejecutan en segundos.
La discusión giró en torno a una idea que comenzó a ganar tracción en medios como ACIS, Economista Colombia, Noti.mx o Revista Summa: el modelo frictionless tradicional ya no basta. La inmediatez exige una capa adicional de criterio. De ahí surge el concepto de pausa inteligente: un breve momento, basado en datos, capaz de reforzar la percepción de seguridad sin comprometer la fluidez del proceso.
«El futuro no se trata de eliminar obsesivamente toda barrera, sino de aplicar la pausa necesaria en el momento oportuno. Lo llamamos la banca Kit Kat, la pausa inteligente.” – Oriol Ros, Co-fundador de Latinia.
Esta pausa no se concibe como un freno, sino como un recurso discreto que aparece únicamente cuando tiene sentido: al anticipar una duda, validar un comportamiento inusual o evitar un riesgo. En medios como Mercado y Tendencias o Portal ERP, esta perspectiva se interpretó como un cambio cultural en la relación entre banca y usuario: la velocidad absoluta deja paso a un modelo donde la protección se integra de manera natural en la experiencia.
Relevancia contextual: comunicar solo cuando importa
El debate sobre smart frictionless condujo a un concepto más amplio: el valor del momento. En un ecosistema donde conviven bancos, fintech y nuevos actores digitales, la atención del usuario es un recurso limitado, y la comunicación deja de ser un mecanismo de volumen para convertirse en uno de precisión.
En cabeceras como Canales TI, analizamos la necesidad de intervenir únicamente cuando el mensaje añade claridad o acompaña al usuario en un punto crítico del proceso. No se trata de incrementar el número de interacciones, sino de emplear datos, contexto y comportamiento reciente para que cada una tenga un sentido inequívoco. Es aquí donde modelos como Next Best Action adquieren relevancia como soporte conceptual de una comunicación verdaderamente contextual.
La IA como capa decisoria: una explicación técnica que los medios buscaron
La pregunta natural tras hablar de precisión contextual fue: ¿qué tecnología permite operar con ese nivel de exactitud?
Tanto América Retail como Forbes Colombia recurrieron a Latinia para explicar cómo la inteligencia artificial deja de ser un complemento y pasa a convertirse en la capa que anticipa patrones, detecta riesgos y adapta la comunicación bancaria en tiempo real.
“El futuro está en entender no solo qué quieren los clientes, sino también cuándo y cómo lo quieren.” – Oriol Ros, Co-fundador de Latinia.
La prensa no solo recogió citas; incorporó un marco conceptual: la IA no decide por decidir, sino que interpreta el contexto para actuar en el momento exacto, un elemento imprescindible en una banca donde cada segundo puede modificar el desenlace de una operación.
Pagos digitales e inclusión: una región en transición estructural
Medios como El País, Computer Weekly y Denaria dedicaron un espacio significativo a analizar cómo América Latina avanza hacia sistemas de pago más accesibles, ágiles e interoperables. Desde esta perspectiva, Latinia participó en un debate que va más allá de la digitalización: el de la inclusión financiera.
En México, la discusión sobre la reducción de comisiones y el impulso regulatorio reveló una realidad compleja. El país sigue siendo una economía intensiva en efectivo, y el proceso de digitalización no avanza al mismo ritmo en todos los segmentos. La brecha más significativa se encuentra en la clase media empresarial, un actor clave para el desarrollo económico que aún enfrenta barreras para adoptar pagos electrónicos de forma masiva.
“México tiene un exceso de efectivo, y eso debería estar entre los principales ejes de cualquier planteamiento político. No es posible que una sociedad sea tan cash heavy.” – Oriol Ros, Co fundador de Latinia.
En paralelo, sistemas como Pix en Brasil, CoDi en México, Dimo en Argentina o BreB en Colombia se consolidaron como motores de inclusión. Su crecimiento evidenció un punto recurrente en las conversaciones mediáticas: la infraestructura importa. Solo con plataformas de alta disponibilidad es posible integrar a millones de personas y pequeños comercios que aún dependen del efectivo.
Inmediatez, riesgo de fraude y confianza en tiempo real
A medida que los pagos en tiempo real se volvieron norma en la región, la conversación mediática se desplazó hacia un elemento inevitable: el aumento del fraude. Iupana, Mobile Time y otros medios especializados dedicaron amplios reportajes a cuantificar la magnitud del problema:
- 70% de aumento en fraudes vinculados a Pix en Brasil durante 2024
- 90% de delitos informáticos asociados a billeteras digitales en Perú
Para interpretar estos fenómenos, distintos periodistas recurrieron a Latinia como fuente técnica. La pregunta que se repetía en las entrevistas era la misma: ¿cómo se protege una transacción que viaja tan rápido como el intento de fraude?
Ante este contexto, las alertas en tiempo real adquirieron un papel estratégico. No como un canal más, sino como un mecanismo de protección estructural. La posibilidad de intervenir en milésimas de segundo —antes de que la transacción sea irreversible— se interpretó como una herramienta indispensable para evitar pérdidas y reforzar la confianza del usuario.
Las alertas proactivas no solo responden; anticipan. Cuando el sistema detecta un patrón anómalo, la notificación puede activar una verificación, bloquear temporalmente la operación o fomentar el contacto inmediato con el banco. Esta dinámica, destacada en Mobile Time, consolidó la idea de que la comunicación crítica forma parte del núcleo de la seguridad bancaria.
Infraestructura resiliente: una condición para operar en tiempo real
El auge de los sistemas de pago instantáneo (SPI) y el aumento de la exposición al fraude revelaron otra dimensión del problema: la infraestructura. En medios como Extra, Latinia abordó la necesidad de contar con sistemas capaces de operar con fiabilidad incluso en picos de demanda, caídas puntuales o momentos críticos del servicio.
Protocolos de entrega garantizada, arquitecturas redundantes y mecanismos de continuidad operativa se interpretaron como elementos indispensables para sostener la confianza del ecosistema financiero en su conjunto.
Proactividad y personalización: la comunicación como capa estratégica
Además de seguridad, la prensa especializada quiso entender cómo evoluciona la comunicación entre bancos y usuarios en un entorno donde todo ocurre en tiempo real. En medios como Mobile Time, Portal ERP o IT Ahora, Latinia fue consultada para explicar esta transición.
La conversación giró en torno a una idea que se repitió en varios artículos: la notificación bancaria deja de ser un mensaje y pasa a ser un acto.
“Las alertas proactivas no solo protegen activos, también refuerzan la percepción de que la entidad cuida los intereses de su cliente” – Oriol Ros Co-fundador de Latinia.
Un acto que informa, valida, anticipa, corrige o incluso influye en decisiones de valor como la retención o la contratación de un producto. La prensa recogió que la clave no está en enviar más alertas, sino en activar únicamente aquellas que responden a un contexto, una anomalía o un comportamiento significativo. El mensaje deja de ser un contenido y pasa a ser una intervención contextual.
Conclusión: un sistema que aprende a operar a la velocidad del usuario
El balance que permiten estas 38 apariciones mediáticas muestra una convergencia clara: la banca latinoamericana está entrando en un modelo donde la inmediatez, la protección y la inteligencia aplicada deben funcionar como un solo sistema.
En ese ecosistema interconectado, la presencia de Latinia en la conversación pública refleja el valor de una mirada técnica que ha acompañado esta transición desde dentro. No como observador externo, sino como parte de la infraestructura silenciosa que sostiene pagos, decisiones y alertas en tiempo real.
Y es justamente ahí donde los medios encontraron interés: en entender cómo opera la banca cuando el tiempo real deja de ser una aspiración y se convierte en una condición estructural.
Para Latinia, este año mediático no representa visibilidad, sino perspectiva: la confirmación de que la banca de la región avanza hacia un modelo donde interpretar el contexto y actuar en el instante adecuado ya no es diferenciación, sino requisito imprescindible para la confianza digital.